La historia de la Delfina, enigmática mujer que acompañó a Pancho Ramírez en sus últimos años, y que está
estrechamente vinculada a las circunstancias de su muerte, ya que la tradición histórica más difundida afirma que el caudillo muere por salvarla. Muchos historiadores y poetas escribieron sobre el amor que compartieron pero pocos lograron resaltar la valentía de esta mujer que luchó junto a su compañero en el campo de batalla dejando de lado los estereotipos de género.
Con esa ferocidad y valentía de La Delfina cientos de mujeres reclamaron por condiciones dignas de trabajo en la fábrica Cotton, de Nueva York, Estados Unidos, luego de que se declararan en huelga con permanencia en su lugar de trabajo. El motivo se debía a la búsqueda de una reducción de jornada laboral a 10 horas, un salario igual al que percibían los hombres que hacían las mismas actividades y las malas condiciones de trabajo que padecían. El dueño de la fábrica ordenó cerrar las puertas del edificio para que las mujeres desistieran y abandonaran el lugar. Sin embargo, el resultado fue la muerte de las obreras que se encontraban en el interior de la fábrica.
Hoy, las mujeres y la FESTRAM reclamamos igualdad, equidad y justicia para que el machismo y la sociedad patriarcal dejen de asesinar y silenciar las muertes de una mujer por día y en la lucha que se generen políticas públicas efectivas para que la violencia de género deje de ocupar tapas en los diarios con el peor flagelo de la actual cultura argentina. Si bien, hemos avanzado como sociedad y hay muchas mujeres ocupando lugares de poder, aún hay mucho camino por recorrer para llegar a una plena igualdad.
¡Feliz día de conmemoración y lucha!
